domingo, 5 de septiembre de 2010

LO QUE NOS TIENE PREPARADO EL DESTINO

Un cambio, vaya que si. Tenía tan solo 13 años, mi vida había cambiado inesperadamente desde que mis padres se iban a separar. Hacia un par de años que no los podía ver juntos sin pelear.
Papá ya nos había cansado con sus constantes “viajes de trabajo”, y mi madre, como la verdadera histérica que era, no pudo contenerse a esta situación, ella sabía que había otra familia, me sentía muy mal ante esta situación, ya que mis hermanos (Cecilia y Martín) me contaban que ellos antes eran muy felices.
Mi hermana Cecilia era morena, de cabello rizado, delgada, y la mas codiciada del vecindario. Aunque solo tenía 19 años. Todo lo contrario a mi, yo tenía el cabello tan largo y lacio, y la piel tan blanca como la nieve, que dudaban que fuéramos hermanas. En cambio Martín tenia un gran parecido a mí, aunque su carácter era como el de Ceci, tal vez era por que le llevaba 3 años, en cambio a mi, prácticamente una década. Ellos eran indiferentes hacia los problemas de la familia.
Al separarse mis padres, Cecilia y Martín decidieron irse con mi padre, pues mi madre ya los había cansado con sus irritantes quejas. Yo me quede con ella por que no quería dejarla solo. Meses después de su separación mamá me dijo:
-Anabel, tu tía me hablo desde Canadá y me dijo que hay muchas posibilidades de trabajo y estudio.
¿Qué le podía decir?, realmente no me importaba, además yo era la culpable legítima de todo este aquelarre.
Después de una semana, de una rápida planificación para el viaje, subimos al avión un domingo por la tarde a un avión que nos llevaría a un nuevo lugar, un sitio donde nunca habíamos estado, y que pronto llamaríamos hogar.
Al llegar mi tía nos esperaba en el aeropuerto, nos saludó con un español demasiado fluido, pero su acento sonaba un poco extraño, como si se le trabaran las palabras en la lengua. Me dio un poco de risa pero la oculte con facilidad. Ella ya se había hecho de su carro por acá, en realidad ella parecía de acá, se había pintado el cabello de rubio, y su gran estatura no marcaba una gran diferencia con los demás.
Hacía mucho frio pero ella solo llevaba un grueso suéter. A diferencia de mi mamá y yo, que llevábamos un suéter, arriba una gran sudadera, y por encima una gruesa chamarra.
Al llegar a su casa sentí mucho calor, nos explicó que había subido la calefacción para que no nos sintiéramos tan incomodas. Comencé a quitarme los abrigos y al instante sentí como la mayor parte de mi peso desalojaba mi cuerpo.
La tía Stefan nos explicó sobre todo lo que había en la casa. Lo mas gracioso fue ver como se sonrojaba cada que se equivocaba y comenzaba a hablar en inglés. No me arrepentí mucho de que se me escapara una carcajada ahogada, por que ella también parecía divertirse cuando veía nuestros rostros desconcertados al no entender ni pio de lo que ella estaba diciendo.
Por supuesto, nos instalamos fácilmente, pero me aterrorizaba ir a la escuela y más a una con puro extraño que hablaba en otro idioma.
Tía Stefan ya había planeado casi todo, contrató a un maestro de ingles.
Cuando lo conocí por primera vez me dio miedo, llevaba un gran traje negro, era blanco y de cabello rubio, ojos terroríficamente azules, y para colmo caminaba a grandes zancadas que se podían oír hasta el otro extremo de la casa. Me saludó en ingles, bueno a mi mamá y a mí:
-Hello, my name is Ernesto- de ahí en fuera no entendí lo que decía, cuando paro de hablar y se nos quedó viendo, me di cuenta de que ya había terminado de hablar.
Nos enseñó como pronunciar las letras del abecedario, y después los modales, agradecí que mi mamá fuera más lenta para aprender este nuevo idioma, pues así ya no tenía que hacer las preguntas.
A el se le iba mas rápido el hilo que a mi tía, y comenzaba a hablaren ingles. Creo que el era verdaderamente canadiense, de hecho su pronunciación era mucho mejor que la de mi tía. Después de una semana de que el maestro Ernesto nos hubiera metido a la cabeza todo lo que pudo, comenzaron las clases, fue mi peor pesadilla, todos me estaban viendo, pasaban junto a mi en el corredor, pensando que mi mirada despistada omitía las expresiones de sus rostros, aprobación, desaprobación, las expresiones más ocupadas.
Oí como unos pasos se me acercaban a mí rápidamente, y de repente una niña bajita, con ojos y cabello marrones me saludó:
- Me han dicho que vienes de México- nadie me había hablado desde que el director me fue a dejar a mi primera clase
- Yo he venido de Galicia
-Me lo pareces más tipo estadounidense.
-Parecía que había echo caso omiso a mi mirada vagamente ausente.
Después de eso se me soltó la lengua con ella, y como nadie parecía entender lo que decíamos no evité preguntarle sobre algunos compañeros.
Mi compañera ocupaba expresiones muy extrañas. Aún para mí que hablaba la misma lengua. Pronto me hice de más amigos, parecían interesados en mi origen, mexicano, puf como si fuera cosa de otro mundo.
El maestro seguía yendo a la casa, y mi mamá siempre se ponía feliz al verlo, huy el como mi nuevo padre, no quería ni imaginarlo, que tal si empezaba a hablar como el de tanto que lo veía.
Después de dos meses, me sentía bien integrada con respecto a la escuela, hasta les enseñe expresiones mexicanas a mis amigos, que a cada rato se ponían de moda.
Prácticamente me había olvidado de mi padre y mis hermanos. Así que decidí llamarle por teléfono. Hicieron observación de mi nuevo acento, pero yo no había notado cambio alguno.
En fin, todo va viento en popa, ahora tengo 20 años y te escribo esto, querida sobrina Melanie, para que no te preocupes, todo se arreglara, tal vez hasta te vengas a vivir por acá a Canadá con tu queridísima madre. Por cierto a tu abuela no se le hizo con don Ernesto, el es felizmente casado.
Fridda Amarantha Gálvez Tlapa y colaboradores

6 comentarios:

  1. muy buen cuento fridda esta muy interesante y los personajes estan geniales te felicito!! y te invito a que tu me comentes el mioo (:

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  2. Esta bien padre el cuento, fridada, te felicito y ojala comentaes el mio. :D

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  3. Me gustó el tipo de narrador que usaron,muy personal. Es un cuento muy bueno para jovenes. iFelicidades! :D

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  4. esta muy bien el cuento y leva una drama muy genial, y a comparaion del mio tiene un titulo muy adecuado, para el yipo de drama que trata.

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  5. muy bien fridda tis cuentos esta muy buenos y entretenidos sigue asi ;D

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